lunes, 25 de junio de 2012

Tsunami paraguayo: volvió la ideología!!


Federico Presidente. Fuente.

Y un día nos levantamos con un golpe a la democracia en Paraguay. Lo que se dice: una verdadera trasnochada. Después, nunca fue tan claro lo ideológico en Uruguay. Para algún despistado u otro fan del posmodernismo-fukuyama, este incidente fue el destape. No se vio nada así desde, por lo menos, la época del Muro de Berlín. Y si no, fíjense.




El gran pelado Cornelius Castoriadis abre su libro “La democracia como procedimiento ycomo régimen” así: “La elección de semejante tema [la estrategia democrática] está condicionada, precisamente, por la aparición de una concepción de la ''democracia'' que la reduce a un simple conjunto de ''procedimientos'', rompiendo así con todo el pensamiento político precedente, que veía en la democracia un régimen político, indisociable de una concepción sustantiva de los fines de la institución política y de una visión sobre el tipo de ser humano que le corresponde.” Si lo querés más claro, ponele agua.

Con el correr de esa tarde nos enteramos que los diputados votaron (por 75 en 76 presentes) habilitar el juicio político a Lugo. Después, le dieron 16 horas para defenderse en torno a 5 temas. Posteriormente, los políticos uruguayos se manifestaron. Y lo hicieron en un momento preciso, antes de la sentencia, así podemos analizar sus dichos. Hagámoslo en función de las palabras del hermoso pelado.


Bordaberry no sabe y no contesta. Larrañaga indicó que el golpe es una cuestión territorial, de ellos. Cuando le comentaron que Brovetto señaló al juicio político como una farsa, Larrañaga subrayó que la institucionalidad paraguaya la deben defender el Estado de Derecho y las instituciones paraguayas. Abreu fue más contundente: la destitución no tiene ninguna objeción constitucional. Ope Pasquet no encuentra mérito para llamarlo “golpe”. Al final, el único que defiende esa palabra es el Frente Amplio, que llama a esto un Golpe de Estado técnico(*).

La democracia no puede ser meramente un asunto de procedimientos. La ley árabe permite matara las mujeres por “crímenes de honor” y nadie puede decir que eso es democrático. La democracia tiene que ver también con el fin del instrumento y, de repente, en Uruguay hay voces que exclaman “es legal, si es justo es tema de otros”.

Fuente
Acá se confunde imponer una forma de entender la democracia que es políticamente obligatoria por un país a otro, cuando en realidad quienes nos indignamos por lo sucedido en Paraguay nos referimos a la calidad de la herramienta democracia y, a su vez, al sentido que le damos al uso de la democracia que, no puede ser de otra manera, es el bienestar de la gente(**). Esto es inseparable, porque esto es político. Lo otro es procedimiento, como el problema de la luz de un semáforo.

Hace tiempo que los uruguayos precisábamos un debate ideológico que sea capaz de dibujar un mapa político. Hoy, que todos quieren ser el centro, se hace cada vez más evidente que el centro está en función de algo que no existe. El centro político es una elipsis que un neurótico camina para evitar el trauma: quedar encerrado entre derechistas y zurdos.

El centro no puede ser observar a las víctimas de una legislación injusta sin decir nada y a la vez proponerse como defensor de la libertad. Golpe o juicio justo, lo que ocurrió en Paraguay fue una bomba que desnudó a los políticos. Después del strip uruguayo, y allá en Asunción, la posibilidad de una humanidad un poquito más feliz dio otro paso atrás. Y nosotros debatimos por televisión.





Ideologia, por Cazuza.

(*) Pero si hubiera sido Venezuela, hace rato que estaban boquillando.

(**) Lugo fue destituido luego de que un conjunto de tierras que eran estatales, pero la dictadura de Stroessner y sus secuaces mantuvieron en manos del terratenienteAbad Riquelme, fueran reclamadas por guaraníes sin tierras. 

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